miércoles, 12 de junio de 2013

La falacia de la tolerancia

Como siempre comienzo una entrada de este blog desde las vísceras. Sí, en general no me mueve otra cosas para escribir que haber quedado enmierda'o con alguna cosa para luego hacer catarsis o lo que sea en este espacio. Ni siquiera quiero hablar del "tema de hoy", porque pareciera que cada asunto, cada situación fuera una ficha de mierda en un tablero que no podemos cambiar nunca.

Me tiene verde el argumento culiao "los homosexuales deben respetar nuestra opinión" expresado por conservadores que se oponen a la expresión de dos hombres o de dos mujeres en términos sexuales, amorosos, cariñosos o los que sean (en general gente religiosa que ha venido repitiendo el mismo discurso que o vomita su pastor o su cura desde el templo al que asisten). No hueón, está mal. No se puede ser tolerante con semejante discurso. Les voy contar por qué.

Antes, quiero recalcar que ser homosexual NO siempre (casi nunca más bien) tiene que ver con crecer libremente, aceptado y feliz. Ser homosexual no es el estereotipo progre de saber vestir bien, juntarse con bares "colas" y ser el amiguito buena onda que divierte donde esté. Basta de esas mierdas. Ser homosexual (como ser pobre, abortista, marihuanero, feminista o vainas afines) no es una caricatura. Y digo BASTA así con mayúsculas porque me enmierdan los que rebajan cualquier lucha social al nivel de "me gusta que peleen por sus cosas" o "creemos que es algo justo" hablando desde su altar de inclusión, ciudadanía y sociedad del que creen estar. Cada lucha social no es una caricatura. No nació desde una conversa buena onda. Surgió muy pocas veces desde la lectura o desde la comunicación formal y civilizada. En cambio, sí desde la desesperación de un derecho vulnerado, desde una vida de mierda pisoteada por gente culiá que se cree con el derecho de llamar antinatural, pobre, feo, rasca, flaite, huevón, de segunda, a quién no piense como ellos, no haga lo que ellos, no crea en lo que ellos, no nada como ellos.

Cuando creemos que el homofóbico puede expresarse estamos diciendo que el derecho de libertad del otro es inválido. Vamos, el homosexual pocas veces tiene trancas con los cristianos. De hecho hasta desean (algunos, no todos) casarse en sus templos. Pero, en materia de leyes, incluso, el cristiano tiene el derecho de gritar, megáfono en mano, que el homosexual es malo, que es antinatural (como si los homosexuales fueran traídos de otra dimensión espacial), que es pecado y que debe ser ocultado para los inocentes niños no vean semejantes atrocidades.

Y lo anterior no se queda en la esquina del barrio. No. Además traspasa las puertas del Congreso donde decenas de políticos conservadores (tales como los trogloditas que gritorean en las calles) impiden que las leyes de matrimonio homosexual sean aprobadas. El político UDI, DC, RN es el hueón que representa al conservador que dice que dos del mismo sexo no pueden juntarse porque su libro sagrado así lo indica. Sí: el libro sagrado en el que buena parte de la población civil, laica, de Estado laico, NO CREE. ¡Qué chucha! Y ni aunque creyéramos: un Estado DEBE garantizar la expresión libre y respetuosa de sus ciudadanos. DE TODOS SUS CIUDADANOS. Por lo tanto, se van a la mierda también con el concepto: "Minorías". Minorías, qué. Minorías la mierda. Somos gente y cada cuál debe tener la libertad de hacer con SU vida la hueá que se le venga en gana y el Estado debe estar protegiendo esa libertad y NO COARTÁNDOLA.

Me aburre este país de mierda. País tibio de mierda donde ser respetuoso se confunde con aceptar el atropello. Donde la educación se entiende como el acto de acatar normas que siempre han estado como si fueran epístolas sagradas incuestionables. Se van a la mierda. Se cuestiona todo. Yo mismo me cuestiono. Y para eso existen los argumentos (con más o menos chuchadas, claro está) para discutir y llegar a las reglas bajo las cuales nos vamos a regir.

CADA argumento en contra de la unión homosexual es falaz. Cada mierda que se vomita desde los templos es falaz. Cada posición es fácilmente echada abajo, porque hablan hueás y las hueás se bajan con tan sólo pensar un rato. Pero no: Tenemos a la estupidez, a las huevadas, a las falacias, hechas leyes en el Parlamento de un Estado que se dice Laico pero que, al menos en este aspecto (y estoy seguro en muchos otros) es una soberana mierda.

Y no: no te tolero homofóbico de mierda. Porque eres hueón y te basas en una creencia. Porque tu debate no aguanta ningún argumento y porque me tienes hasta el culo con tus cagadas de troglodismos.

Disculpen el francé.


domingo, 9 de junio de 2013