lunes, 29 de diciembre de 2014

No es fácil

No es fácil. No enfrentarlo todo afuera. Ni siquiera esa parte. Lo que no es fácil es ir perdiendo la inocencia. Y la inocencia era creer que bastaba. Que con quererlo, bastaba. Que con entregarlo todo, bastaba. Que con desear que fuera, bastaba. Que las relaciones seguirían igual de bellas como cuando niñes, como cuando no importaban los daños, porque parecía que los daños tampoco importaban.

No es fácil. Sentir que te consumes la vida cada vez dándote menos. Porque no quiere darse menos uno. Uno quiere darlo todo. Pero como no bastó antes, seguramente no va a bastar ahora tampoco. Y que te vas a levantar queriendo que algo valga la pena para darlo todo, y que no lo vas a encontrar en el nuevo día, y que te vas a acostar contenido, decepcionado, de haber querido darlo todo, y no haber encontrado qué. Y te vas a tener que inventar algo para darlo todo y vas a encontrar puros extraños. Vas a encontrar puros casuales en la rutina donde ir dejando un poquito de lo que tienes de sobra.

Y hablo, ni siquiera, de gente. Hablo de cariños propios. De gestos que te vas a tener que dar a ti mismo porque afuera nada [crees] te vale la pena. Y te vas a comprar flores, y te vas a sentar en una plaza a ver una pileta, y vas a quedar congelado por un atardecer, y te vas a morir con una guagua riéndote a ti, sí, a ti, a tu cara de nada que iba en nada y hacia ninguna parte. Y no era que te hiciera sentir mejor persona eso, era que encontraste tanta belleza en un lugar donde no esperabas.

Y no vas a entender de qué mierda se trata todo. Porque esos momentos como cuando sales del bosquecito, después de la lluvia que tuvo, y hay puro rocío y unos rayitos se Sol se cuelan anaranjando todo, esos lugares no son la felicidad que pensabas. Cómo va a ser eso la belleza si la belleza era estar dándolo todo, la belleza era atreverse sin esperar nada a cambio, porque el cambio siempre venía demás. Y vas a comenzar a aceptar que la belleza, cuando la inocencia se te vino abajo, esa belleza, venía melancólica. Venía siempre con el recuerdo de mierda del otro que pudo ser y que quisiste que fuera, y ni siquiera un amor a algo, sino un amor por todo.

Pero no te culpes. Nacer inocentes no era un problema. Perder la inocencia quizá tampoco. No tengo idea. Por mi parte, al menos, recogí todas las flores, me senté en todas las plazas y caí rendido a todas las miradas de todos los niños, y los sumé y armé un mundo de nuevo. Qué importa si no es como lo quería, al menos existe, y por lo que se ve, no espera nada de mí.


domingo, 28 de diciembre de 2014

Forestales, Estado chileno y Capitalismo

Plantar Pobreza, el negocio forestal en Chile es un documental de Periódico Resumen que aborda el origen y las consecuencias de la expansión de la industria forestal en la zona centro sur del país. 



Un viaje al interior del mundo espiritual mapuche y de algunos de sus lugares sagrados, en donde se practican ceremonias ancestrales. De esta manera ellos pueden mantener su fortaleza como pueblo, nutrirse de la sabiduría de sus antepasados y estar en armonía con el ecosistema, siendo esto la base de su cosmovisión milenaria, el respeto por los antiguos ritos y de las fuerzas y seres que habitan allí. De esta forma el ciclo de la vida mapuche continúa su curso. 






Hácete cagar como le dicen

Oye, si vos sabís que es mentira. Si sabís que esa no es la mano. Pa qué te mentís. Y hasta cuándo te mentís. Si es rico lanzarse solita una a navegar las mares. Irse a la chuchita si es necesario, pero irse una, libreta y sola. Arrimarse a un vientecito que te pueda llenar la velita y sentir que se te llenó tanto el corazón que no cupiste en tu cuerpo.

Hágalo. Oiga: hágalo. Hágase cagar, como le dicen los cobardes. Hágase cagar y cuando no quede ni mierda nos ponemos un temita y cantamos y qué tanta hueá. Este tema, mire: este. Y somos felices como nunca en la vida lo vai a ser por andarte cagando con todo.



Eso que llaman dios, no existe




"ESO QUE LLAMAN DIOS, NO EXISTE en la cultura mapuche, por más que el cristianismo lo ha querido disfrazar de futa chao, nguenechen (dueño de las personas, únicamente), chao (dios), etc., etc. ,etc. Existen muchas fuerzas superiores, porque obviamente el ser humano no es el protagonista principal del universo. Esas fuerzas son superiores al ser humano, quien es tan solo un pequeño elemento más, es solo una fuerza pequeña, las demás fuerzas no dependen de la razón humana para existir, pues la mayoría están mucho antes que el mismo ser humano. De este modo no se puede entender, ni dar lugar a la existencia, de un "Dios" antropocentrista, que soberbiamente pone en el centro, y como protagonista principal, al ser humano; quien "gracias a su acción creacionista" da todo el poder y el derecho de manipulación descontrolada a los recursos naturales, (esta es una de las razones por la cual el mundo occidental no respeta a la naturaleza y la ve como una cosa que le pertenece o un enemigo salvaje al que debe dominar para ser usado en beneficio propio). LA CREACION solamente se puede explicar a través de un cuento de fantasía o a través de la fe de un determinado grupo de personas, que es respetable pero no es un elemento probatorio de nada. El ser humano es mucho menos que un suspiro en la historia de la tierra y de las demás fuerzas superiores, es una gota en el mar, es un grano de arena de todas las playas y bancos de arena del mundo. Por eso, hay que respetar a la naturaleza, ella es la que rige la fe, la cultura, la educación, el conocimiento, la economía, la cosmovisión de nuestro pueblo originario Mapuche. 

Los Mapuche somos una de las pocas culturas del mundo que no necesitó de un "dios" o de “dioses” para entender nuestra existencia y la existencia de todo el universo. ¡Eso nos convierte en una cultura avanzada miles de años de la actualidad!

Nuestro pueblo ya sabía hace miles de años que en la tierra y en el universo existen energías y fricciones, sabíamos de la transformación de la materia en el culto a los ancestros y que todo estaba hecho de un sólo elemento primordial. La inserción y adaptación al reloj cíclico del universo nos hace una cultura natural, imposible de ser negada. 

Los mapuche somos una cultura más cercana a la llamada "ciencia" del occidente que a cualquier otra expresión del invasor extranjero: comunismo, capitalismo, cristianismo, arte, cultura, etc., etc., etc.

Nuestros ancestros guardaron muchos conocimientos empíricos y de lógica natural. ¿Es justo tirar todo a la basura por temor o comodidad de aceptar los dioses y filosofías de vida traídos por el occidente?

Nuestros padres, abuelos y hasta los bis- abuelos fueron colonizados por el dios blanco y barbudo que trajo Europa en sus barcos. Ese dios logró entrar a la mayoría de las conciencias mapuche. Los hue que che (jóvenes mapuche) tenemos la responsabilidad de frenar ese avance, pues aunque aún viene sembrando terror psicológico a través del miedo, de la culpa, de su infierno, del bautismo que nos protege de sus propios males y dioses negativos, llámese diablo o sectas. Este dios ya no viene acompañado con espada, ni con armas de fuego, ni siquiera por los gobiernos con los que impusieron el terror, este dios está encarnizado en el imaginario de muchos mapuche y lleva años liberarse del mismo. Nos mantiene cautivos a fuerza de terror y miedo existencial, pero es una etapa ineludible si queremos ser Mapuche libres en la realidad".

Nestor Fabian Lemunao

Texto tomado desde acá

sábado, 27 de diciembre de 2014

génerEs

De un tiempo a esta parte verán que estoy incluyendo en mi lenguaje una variación para ciertas palabras que llevan la carga del género. Se ve muy ahueonao, pero lo explico pa que nos entendamos.

Para decir "Amigos" e incluir a todo el mundo diré amigue. Que es:

Amigo + amiga = amiguE.

Pa que nos entendamos. No quiero caer en la lata de que el lenguaje o la realidad o no sé qué. Me gusta decirlo así porque es mi blog y hago la hueá que quiero. 

Besos.

Moralinas

Hace cinco años que trabajo de profe y cada día quiero ser menos profe. Me molesta tanto la forma de mierda como se comprende a la educación, que se me quitaron las ganas y -honestamente- estoy pensando en virar. Dentro de las cosas que me molestan está esa investidura social de la que te tienes que hacer cargo. El profe no puede curarse, no debe fumar marihuanas, ni decir groserías, ni ser una persona normal. No; el hueón, al igual que el paco, o que el alcalde, tiene que ser una persona moralmente correcta. Y moralmente según las moralinas que se inventaron y de las que nunca me hicieron cuenta. No cacho.

Producto de las moralinas, tengo dos cuentas de feisbuk. Una de uso abierto para mí y la otra más restringido para estudiantes. (Tengo una cuenta para estudiantes porque me gusta sacarme fotos con ellos y luego subirlas. Sí, así de pendejo). Pero luego de irme de un colegio/liceo les agrego a mi cuenta de no-profe y cero dramas. En mi cuenta de no-profe hablo abierto. Así como aquí. Uso groserías porque son parte de nuestro lenguaje y porque me gusta lo que expresan. Me gusta la carga que lleva una buena puteá. Una de mis preferidas debe ser la palabra culiao. Sirve como pa todo. Cómo le decís a cuico que es una mierda si no le agregai el culiao: cuico-culiao queda perfecto. Lo mismo que el paco-culiao, facho-culiao y milico-culiao. Esas cuatro no pueden ser dichas sin el culiao.

PERO, un canuto-culiao días atrás me hueveó en porque como-profesor digo groserías (dije algo de su dios-culiao que no le gustó). ¿Inventé yo esas mierdas de moralinas? No. A mí nadie me preguntó si dejábamos dentro o fuera las groserías. Si me hubieran preguntao yo digo que las usemos. Que hay más confianza cuando las usamos. Que un garabato no siempre implica agresión, y que, de hecho, casi nunca lo hace.

Qué vivan las groserías. Todas. Incluso sus múltiples usos según los contextos. Qué vivan los conchasumare, conchetumare, conshisumare, conchadetumadre, conchitumare, culiao, ahueonao, hueón, huevón, mierda, hijueputa, hijodelagrandísimaputa, hijoelagranputa, chucha, pico, concha, culo, maricón, y todo el resto que se me va en este momento.

¡Basta de sus mierdas, moralines culiaes!

Besitos-corazón.








Declaración

No hay peor mierda, que un fachoculiao, cuando además de fachoculiao, es un machistaculiao, trogloditaculiao, kikemorandeístaculiao y, por sobretodo, ignoranteculiao.

Eso por ahora.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Vuelvo para vivir


¡La campanita! ¡La campanita!, me gritaba la Vale. ¡La campanita, Petra! ¡La campanita!: cuando la veai -porque sabemos todes que la vai a ver- ¡haz sonar la campanita, Petra! ¡Que todes escuchemos la campanita!

Estoy a un día de virar de Santiago y me vuelvo al sur. Y no me vuelvo al sur como pensé que me volvería. De hecho y, honestamente, no pensé siquiera que me volvería. ¡Me vuelvo al sur! ¡Pero me vuelvo a otro sur! ¡Me vuelvo a Itaca! Y me vuelvo a abrazar al sur, a sumergirme en él, como siempre me he sumergido en él.

No tengo mucho más que decir porque estoy muy contento y verbalizar la contentura me es un poco más difícil que las angustias. No tengo idea el porqué, pero filo.

Surcito, voy por vos. Voy a vos. Voy en vos. Voy a la familia, a los matecitos, a les amigues, a las lluvias, a los [pocos] días de Sol a cielopelao, a las mezclas de colores verdes azules amarillos grises y naranjos. Voy a dejar de darme color y a MA TE RIA LI ZAR las ideas y los sentires. Y, principalmente, voy a construir el hogar. Y un hogar donde las cosas se vivan como yo las entiendo. A compartir un espacio donde quienes visiten puedan ser libres de expresarse. Porque me gusta cuando nos encontramos en lugares donde sentimos que podemos ser libres.

Y cuando el hogar esté listo, quiero que vayan a verme, pa que vayamos a Angelmó a comprar mariscos y carne ahumá y hagamos un curanto. Y pa que después tomemos mates, y prendamos la leña y nos doremos con el naranjo que sale del vidrio de la estufa. Y que luego durmamos (no sé si juntes, ahí cachamos) debajito de la lluvia con el corazón llenito de contentura, tal cual lo tengo ahora.

No quiero hacer un recuento porque no me cabe en esta entrada. En una desas me atrevo más adelante. Lo único que puedo contar es que ahora, más que esperanzas y expectativas, tengo sentires y ganas. No una pateá más adelante que no sabís si es una buenaidea o una ideadesesperada, como tantas que se pueden encontrar en este mismo blog más atrás, es otra cosa. No quiero saber bien, pero ta pulentita.

Haría sonar la campanita, pero no sé bien qué podría contarles. ¡Y tampoco es un estado de histeria como pensé que sería! Lo único que puedo decir es que los mares y los vientos que agitaron mi existencia hasta ahora, se han vuelto a mi favor. No desde afuera, desde dentro de mí se volvieron a mi favor.

_____________________________________________________

La imagen de la entrada es una xilo que me regaló el Franco. La puse acá porque representa el aprendizaje de Santiago. Me vine a este lugar buscando todas las respuestas que quería y me vuelvo con un montón de ellas, con una cantidad increíble de ellas y, en todas ellas, en su proyección, en su conjunto, encuentro tranquilidad y movimiento. Me gusta la imagen porque mezcla muchas cosas que valoro: la amistad, el regalo, los rojos y amarillos, la cultura mapuche, tan Tierra-Sur-Gente, la liberación-emancipación a través del auto-conocimiento individual y colectivo.