lunes, 29 de diciembre de 2014

No es fácil

No es fácil. No enfrentarlo todo afuera. Ni siquiera esa parte. Lo que no es fácil es ir perdiendo la inocencia. Y la inocencia era creer que bastaba. Que con quererlo, bastaba. Que con entregarlo todo, bastaba. Que con desear que fuera, bastaba. Que las relaciones seguirían igual de bellas como cuando niñes, como cuando no importaban los daños, porque parecía que los daños tampoco importaban.

No es fácil. Sentir que te consumes la vida cada vez dándote menos. Porque no quiere darse menos uno. Uno quiere darlo todo. Pero como no bastó antes, seguramente no va a bastar ahora tampoco. Y que te vas a levantar queriendo que algo valga la pena para darlo todo, y que no lo vas a encontrar en el nuevo día, y que te vas a acostar contenido, decepcionado, de haber querido darlo todo, y no haber encontrado qué. Y te vas a tener que inventar algo para darlo todo y vas a encontrar puros extraños. Vas a encontrar puros casuales en la rutina donde ir dejando un poquito de lo que tienes de sobra.

Y hablo, ni siquiera, de gente. Hablo de cariños propios. De gestos que te vas a tener que dar a ti mismo porque afuera nada [crees] te vale la pena. Y te vas a comprar flores, y te vas a sentar en una plaza a ver una pileta, y vas a quedar congelado por un atardecer, y te vas a morir con una guagua riéndote a ti, sí, a ti, a tu cara de nada que iba en nada y hacia ninguna parte. Y no era que te hiciera sentir mejor persona eso, era que encontraste tanta belleza en un lugar donde no esperabas.

Y no vas a entender de qué mierda se trata todo. Porque esos momentos como cuando sales del bosquecito, después de la lluvia que tuvo, y hay puro rocío y unos rayitos se Sol se cuelan anaranjando todo, esos lugares no son la felicidad que pensabas. Cómo va a ser eso la belleza si la belleza era estar dándolo todo, la belleza era atreverse sin esperar nada a cambio, porque el cambio siempre venía demás. Y vas a comenzar a aceptar que la belleza, cuando la inocencia se te vino abajo, esa belleza, venía melancólica. Venía siempre con el recuerdo de mierda del otro que pudo ser y que quisiste que fuera, y ni siquiera un amor a algo, sino un amor por todo.

Pero no te culpes. Nacer inocentes no era un problema. Perder la inocencia quizá tampoco. No tengo idea. Por mi parte, al menos, recogí todas las flores, me senté en todas las plazas y caí rendido a todas las miradas de todos los niños, y los sumé y armé un mundo de nuevo. Qué importa si no es como lo quería, al menos existe, y por lo que se ve, no espera nada de mí.


domingo, 28 de diciembre de 2014

Forestales, Estado chileno y Capitalismo

Plantar Pobreza, el negocio forestal en Chile es un documental de Periódico Resumen que aborda el origen y las consecuencias de la expansión de la industria forestal en la zona centro sur del país. 



Un viaje al interior del mundo espiritual mapuche y de algunos de sus lugares sagrados, en donde se practican ceremonias ancestrales. De esta manera ellos pueden mantener su fortaleza como pueblo, nutrirse de la sabiduría de sus antepasados y estar en armonía con el ecosistema, siendo esto la base de su cosmovisión milenaria, el respeto por los antiguos ritos y de las fuerzas y seres que habitan allí. De esta forma el ciclo de la vida mapuche continúa su curso. 






Hácete cagar como le dicen

Oye, si vos sabís que es mentira. Si sabís que esa no es la mano. Pa qué te mentís. Y hasta cuándo te mentís. Si es rico lanzarse solita una a navegar las mares. Irse a la chuchita si es necesario, pero irse una, libreta y sola. Arrimarse a un vientecito que te pueda llenar la velita y sentir que se te llenó tanto el corazón que no cupiste en tu cuerpo.

Hágalo. Oiga: hágalo. Hágase cagar, como le dicen los cobardes. Hágase cagar y cuando no quede ni mierda nos ponemos un temita y cantamos y qué tanta hueá. Este tema, mire: este. Y somos felices como nunca en la vida lo vai a ser por andarte cagando con todo.



Eso que llaman dios, no existe




"ESO QUE LLAMAN DIOS, NO EXISTE en la cultura mapuche, por más que el cristianismo lo ha querido disfrazar de futa chao, nguenechen (dueño de las personas, únicamente), chao (dios), etc., etc. ,etc. Existen muchas fuerzas superiores, porque obviamente el ser humano no es el protagonista principal del universo. Esas fuerzas son superiores al ser humano, quien es tan solo un pequeño elemento más, es solo una fuerza pequeña, las demás fuerzas no dependen de la razón humana para existir, pues la mayoría están mucho antes que el mismo ser humano. De este modo no se puede entender, ni dar lugar a la existencia, de un "Dios" antropocentrista, que soberbiamente pone en el centro, y como protagonista principal, al ser humano; quien "gracias a su acción creacionista" da todo el poder y el derecho de manipulación descontrolada a los recursos naturales, (esta es una de las razones por la cual el mundo occidental no respeta a la naturaleza y la ve como una cosa que le pertenece o un enemigo salvaje al que debe dominar para ser usado en beneficio propio). LA CREACION solamente se puede explicar a través de un cuento de fantasía o a través de la fe de un determinado grupo de personas, que es respetable pero no es un elemento probatorio de nada. El ser humano es mucho menos que un suspiro en la historia de la tierra y de las demás fuerzas superiores, es una gota en el mar, es un grano de arena de todas las playas y bancos de arena del mundo. Por eso, hay que respetar a la naturaleza, ella es la que rige la fe, la cultura, la educación, el conocimiento, la economía, la cosmovisión de nuestro pueblo originario Mapuche. 

Los Mapuche somos una de las pocas culturas del mundo que no necesitó de un "dios" o de “dioses” para entender nuestra existencia y la existencia de todo el universo. ¡Eso nos convierte en una cultura avanzada miles de años de la actualidad!

Nuestro pueblo ya sabía hace miles de años que en la tierra y en el universo existen energías y fricciones, sabíamos de la transformación de la materia en el culto a los ancestros y que todo estaba hecho de un sólo elemento primordial. La inserción y adaptación al reloj cíclico del universo nos hace una cultura natural, imposible de ser negada. 

Los mapuche somos una cultura más cercana a la llamada "ciencia" del occidente que a cualquier otra expresión del invasor extranjero: comunismo, capitalismo, cristianismo, arte, cultura, etc., etc., etc.

Nuestros ancestros guardaron muchos conocimientos empíricos y de lógica natural. ¿Es justo tirar todo a la basura por temor o comodidad de aceptar los dioses y filosofías de vida traídos por el occidente?

Nuestros padres, abuelos y hasta los bis- abuelos fueron colonizados por el dios blanco y barbudo que trajo Europa en sus barcos. Ese dios logró entrar a la mayoría de las conciencias mapuche. Los hue que che (jóvenes mapuche) tenemos la responsabilidad de frenar ese avance, pues aunque aún viene sembrando terror psicológico a través del miedo, de la culpa, de su infierno, del bautismo que nos protege de sus propios males y dioses negativos, llámese diablo o sectas. Este dios ya no viene acompañado con espada, ni con armas de fuego, ni siquiera por los gobiernos con los que impusieron el terror, este dios está encarnizado en el imaginario de muchos mapuche y lleva años liberarse del mismo. Nos mantiene cautivos a fuerza de terror y miedo existencial, pero es una etapa ineludible si queremos ser Mapuche libres en la realidad".

Nestor Fabian Lemunao

Texto tomado desde acá

sábado, 27 de diciembre de 2014

génerEs

De un tiempo a esta parte verán que estoy incluyendo en mi lenguaje una variación para ciertas palabras que llevan la carga del género. Se ve muy ahueonao, pero lo explico pa que nos entendamos.

Para decir "Amigos" e incluir a todo el mundo diré amigue. Que es:

Amigo + amiga = amiguE.

Pa que nos entendamos. No quiero caer en la lata de que el lenguaje o la realidad o no sé qué. Me gusta decirlo así porque es mi blog y hago la hueá que quiero. 

Besos.

Moralinas

Hace cinco años que trabajo de profe y cada día quiero ser menos profe. Me molesta tanto la forma de mierda como se comprende a la educación, que se me quitaron las ganas y -honestamente- estoy pensando en virar. Dentro de las cosas que me molestan está esa investidura social de la que te tienes que hacer cargo. El profe no puede curarse, no debe fumar marihuanas, ni decir groserías, ni ser una persona normal. No; el hueón, al igual que el paco, o que el alcalde, tiene que ser una persona moralmente correcta. Y moralmente según las moralinas que se inventaron y de las que nunca me hicieron cuenta. No cacho.

Producto de las moralinas, tengo dos cuentas de feisbuk. Una de uso abierto para mí y la otra más restringido para estudiantes. (Tengo una cuenta para estudiantes porque me gusta sacarme fotos con ellos y luego subirlas. Sí, así de pendejo). Pero luego de irme de un colegio/liceo les agrego a mi cuenta de no-profe y cero dramas. En mi cuenta de no-profe hablo abierto. Así como aquí. Uso groserías porque son parte de nuestro lenguaje y porque me gusta lo que expresan. Me gusta la carga que lleva una buena puteá. Una de mis preferidas debe ser la palabra culiao. Sirve como pa todo. Cómo le decís a cuico que es una mierda si no le agregai el culiao: cuico-culiao queda perfecto. Lo mismo que el paco-culiao, facho-culiao y milico-culiao. Esas cuatro no pueden ser dichas sin el culiao.

PERO, un canuto-culiao días atrás me hueveó en porque como-profesor digo groserías (dije algo de su dios-culiao que no le gustó). ¿Inventé yo esas mierdas de moralinas? No. A mí nadie me preguntó si dejábamos dentro o fuera las groserías. Si me hubieran preguntao yo digo que las usemos. Que hay más confianza cuando las usamos. Que un garabato no siempre implica agresión, y que, de hecho, casi nunca lo hace.

Qué vivan las groserías. Todas. Incluso sus múltiples usos según los contextos. Qué vivan los conchasumare, conchetumare, conshisumare, conchadetumadre, conchitumare, culiao, ahueonao, hueón, huevón, mierda, hijueputa, hijodelagrandísimaputa, hijoelagranputa, chucha, pico, concha, culo, maricón, y todo el resto que se me va en este momento.

¡Basta de sus mierdas, moralines culiaes!

Besitos-corazón.








Declaración

No hay peor mierda, que un fachoculiao, cuando además de fachoculiao, es un machistaculiao, trogloditaculiao, kikemorandeístaculiao y, por sobretodo, ignoranteculiao.

Eso por ahora.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Vuelvo para vivir


¡La campanita! ¡La campanita!, me gritaba la Vale. ¡La campanita, Petra! ¡La campanita!: cuando la veai -porque sabemos todes que la vai a ver- ¡haz sonar la campanita, Petra! ¡Que todes escuchemos la campanita!

Estoy a un día de virar de Santiago y me vuelvo al sur. Y no me vuelvo al sur como pensé que me volvería. De hecho y, honestamente, no pensé siquiera que me volvería. ¡Me vuelvo al sur! ¡Pero me vuelvo a otro sur! ¡Me vuelvo a Itaca! Y me vuelvo a abrazar al sur, a sumergirme en él, como siempre me he sumergido en él.

No tengo mucho más que decir porque estoy muy contento y verbalizar la contentura me es un poco más difícil que las angustias. No tengo idea el porqué, pero filo.

Surcito, voy por vos. Voy a vos. Voy en vos. Voy a la familia, a los matecitos, a les amigues, a las lluvias, a los [pocos] días de Sol a cielopelao, a las mezclas de colores verdes azules amarillos grises y naranjos. Voy a dejar de darme color y a MA TE RIA LI ZAR las ideas y los sentires. Y, principalmente, voy a construir el hogar. Y un hogar donde las cosas se vivan como yo las entiendo. A compartir un espacio donde quienes visiten puedan ser libres de expresarse. Porque me gusta cuando nos encontramos en lugares donde sentimos que podemos ser libres.

Y cuando el hogar esté listo, quiero que vayan a verme, pa que vayamos a Angelmó a comprar mariscos y carne ahumá y hagamos un curanto. Y pa que después tomemos mates, y prendamos la leña y nos doremos con el naranjo que sale del vidrio de la estufa. Y que luego durmamos (no sé si juntes, ahí cachamos) debajito de la lluvia con el corazón llenito de contentura, tal cual lo tengo ahora.

No quiero hacer un recuento porque no me cabe en esta entrada. En una desas me atrevo más adelante. Lo único que puedo contar es que ahora, más que esperanzas y expectativas, tengo sentires y ganas. No una pateá más adelante que no sabís si es una buenaidea o una ideadesesperada, como tantas que se pueden encontrar en este mismo blog más atrás, es otra cosa. No quiero saber bien, pero ta pulentita.

Haría sonar la campanita, pero no sé bien qué podría contarles. ¡Y tampoco es un estado de histeria como pensé que sería! Lo único que puedo decir es que los mares y los vientos que agitaron mi existencia hasta ahora, se han vuelto a mi favor. No desde afuera, desde dentro de mí se volvieron a mi favor.

_____________________________________________________

La imagen de la entrada es una xilo que me regaló el Franco. La puse acá porque representa el aprendizaje de Santiago. Me vine a este lugar buscando todas las respuestas que quería y me vuelvo con un montón de ellas, con una cantidad increíble de ellas y, en todas ellas, en su proyección, en su conjunto, encuentro tranquilidad y movimiento. Me gusta la imagen porque mezcla muchas cosas que valoro: la amistad, el regalo, los rojos y amarillos, la cultura mapuche, tan Tierra-Sur-Gente, la liberación-emancipación a través del auto-conocimiento individual y colectivo.






lunes, 17 de noviembre de 2014

No se pasen rollos

La dura no se pasen rollos. Osea, sí, ta piola que nos preocupemos todes de todes, pero no se pasen rolles. La vida, pa mí, y pa ustedes igual (entérense), no es más que esto. Un día arriba y otro abajo. ¡E incluso a veces, arriba y abajo a la vez!

Ando perdí'o, pero no más que siempre. Cuándo chucha estuve tan encontrao. Nunca, poh. Nunca uno anda tan encontrao. Si anduviéramos encontraos no existiría ni el arte, ni el romance, ni la tragedia. No digo que queremos tanto al arte, al romance o a la tragedia, digo que no se pasen rollos no más.

Ando perdí'o pero toy bien. Como. No ando enfermo de nada. Cumplo con el trabajo y la universidad. No le hago daño a nadie. Llamo cuando toy contento y pido ayuda cuando toy triste.

Yo tampoco les veo tan radiantes y encontraos a ustedes, y no les digo nada.

Besitos para todes.

Panorama




Hay que poner esto en una playa, 
hay que consumir muchas drogas ricas 
y hay que sacar al maraco espiritual que llevamos tan terriblemente dentro. 

sábado, 15 de noviembre de 2014

¡El delincuente!

Atrapar al delincuente y cobrarlo como trofeo tiene un rollo hermoso detrás. Una explicación que conforta el corazón de sus delatores. Un abrazo a lo esperado. Un fruto dulce y mágico. Mágico. Inexistente. O existente, pero volátil. Efímero.

Atrapar al delincuente es decir:

¡Vaya mierda! ¡Él es delincuente¡ ¡Y yo, una persona decente, que se educó como le dijeron, que hizo lo que le dijeron, que fue donde le dijeron, que se juntó con quién le dijeron y que esquivó lo que le dijeron!

¡CÓMO HA DE SER POSIBLE QUE ÉL, DELINCUENTE, ME LA GANE!
¡ME LA ROBE!
¡SE BURLE DE MÍ SIN IMPORTARLE MIS LOGROS!
¡JAMÁS SERÉ PERSONA-BIEN COMO EL PATRÓN!
¡PERO AL MENOS SOY MEJOR QUE ESTE DELINCUENTE PUTO DE MIERDA!
¡O ESO AL MENOS HOY, QUE LOGRÉ DELATARLE!

Muy lindo, tierno, hermoso, humano y miserable todo.



viernes, 14 de noviembre de 2014

Soy lesbiano

Soy lesbiano. Si quieren una definición de mi sexualidad desde la heteronormatividad y las comprensiones del género, soy un lesbiano.
Una mujer con una gran pichula que desea comerse con otras mujeres.

Ahora, si me la preguntan desde las caídas del género -fin último del feminismo libertario que abrazo- soy una persona. Una con distintas expresiones y comprensiones. Esta me gusta más.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Hay que

Yo creo
Que en la vida
Hay que.
Cualquier hueá
Pero hay que.
Hay que.

Colega-comemierda

Cada día me parece más hermoso el mundo. Sus contradicciones son hermosas. La fe es hermosa. Las creencias. Las invenciones de nuestra mente para la sobrevivencia. Me parece hermosa la estupidez y la razón. Que un profesor que habla todo el día pura mierda sea el educador de estudiantes que desearían en lo posible no hablarla.

Yo creo
Que antes
De que un comemierda
Se diga educador
Debería 
Al menos
DEMOSTRAR
Que sabe hilar
Un argumento

¡Pero uno coherente!

Besos.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Filosofías de vida

Todo estaba en la cocina, en cocinar.
En conseguir las verduras frescas y las frutas más coloridas
En que los ingredientes estén todos
En los tiempos de preparar y de poner a cocer
En los tiempos de cocción
En orquestar todo para que salga al mismo tiempo
En la presentación de tu plato
En que te guste a ti
Y que, si es posible, y ojalá posible
Poder compartirlo con alguien más.

Después hacemos lo que hacíamos
Hasta que nos dé hambre de nuevo.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Piloto automático



Vamos a pensar que las hueás están no más.
No que las hueás están bien;
Sino que están.
Que al menos de eso podemos estar seguros.

No vamos a pensar ni qué cosas ni en qué lugar
Vamos a pensar que están no más
En el lugar donde deberían
O donde no deberían
A quién mierda le importa.

Vamos a caminar por el polvo, el Sol, pa'lante
Como creyendo que vamos a encontrar agüita
Siempre se supone que uno encuentra algo en el camino
Y si no encuentra nada
Será tanto el no saber de nada
Que caeremos muertos
Muertos
Re-muertos
Y tampoco nos daremos cuenta de nada.

Así
Están
Las cosas
En esta hueá
Que le llaman
Vida



domingo, 19 de octubre de 2014

Feministes


Días atrás fue la marcha por el #Respeto ante la diversidad sexual y colgué esta imagen en tuiter señalando que hace falta tanto feminismo para que carteles así dejen de existir. Mis coleguis feministes me cacharon al tiro, pero la progresía (como era de esperarse) no. Paso a explicarme.

Debo aclarar que lo que sé de feminismo es gracias conversaciones con feministes y casi nada a la lectura académica del asunto. Sé que hay varias corrientes feministas (que desconozco), sin embargo, y porque entiendo que feminismo (como marxismo) no es más que una comprensión de la propia humanidad desde la individualidad hacia la socialización en el respeto y la justicia, me atrevo a tomar posición en lo siguiente:

El feminismo para mí, tal cual el marxismo, trata de un fin último: la caída de los géneros (como la caída de las clases sociales en marxismo). Es decir, prescindir de los géneros. Ante ésto, la definición de sexualidades como identidades de género y el posicionamiento de la propia expresión desde allí, lo entiendo como un error.

El concepto de "minorías sexuales" me parece una aberración. Minorías qué. Cuáles son las mayorías. ¿Es una mayoría la mayor frecuencia estadística de una expresión que es igual de VÁLIDA que otra?

No me gustan los géneros. Y menos me gustan los atrincheramientos en una identidad de género. No me gustan porque se prestan para mal-entendidos. No me gustan los géneros del mismo modo que no me gustan las clases sociales. Entenderme como heterosexual (mayoría sexual) que le presta ropa a los no-heterosexuales (minorías sexuales) me parece abajista.

Me gusta entenderme como persona que quiere que todes seamos libres en nuestras expresiones. La sexualidad es una expresión de nuestra humanidad. De nuestra condición de persona. Así, entiendo el feminismo como la búsqueda del respeto de las personas por encima de sus orientaciones, identidades y expresiones sexuales.

Acá no somos heteros prestando ropa a no-heteros. Acá somos personas abogando por otras personas. Eso para mí es feminismo.

Una de las leyendas más leídas en las luchas feministas es "Nos tocan una, nos tocan todas". Quiero ampliarlo a "Nos tocan a une, nos tocan a todes". Nadie por sobre otre, nadie en un grupo distinto a otro. Acá personas somos todes, compañeres.

Propiciar inclusión a "minorías" es caridad de géneros. Una táctica conservadora y culiá muy relacionada al cristianismo y sus moralismos. No me tinca.

Eso.

PD. Cuando digo todEs en lugar de todOs, además de sonar muy ahueoao, tiene un fin de des-agrupación de géneros desde el lenguaje. Es una pendejada para los que superaron el feminismo. Les feministes no hemos superado el feminismo porque todavía siguen existiendo los géneros.










domingo, 5 de octubre de 2014

Cómo

Lo que pasa
Yo creo
De puro que no me preguntaron
Es que no sabemos

Te imaginas
Supiéramos

Y no supiéramos la posibilidad
La que habla desde su futuro
Sino otra cosa

Me refiero
A que supiéramos
Cómo

Ni siquiera
Los por qués
A quién le importan los por qués

Nosotros
Queremos
Saber
Cómo

No todos
Sólo uno
Un cómo

El que nos devuelva
Otra vez
Siempre
La vida

Todos los días

Todos los días es levantarse y enfrentar.
Pero a veces, hay días, donde uno se levanta, y no hubo que enfrentar a nada ni a nadie.
Y agradece.
Pero todos los días es levantarse y enfrentar.

La pieza sola.
El piso 28.
No hay ni madera.
Hay aire.
Un vacío.

Todos los días es levantarse y enfrentar.
Y cuando llegan esos días donde no hubo que enfrentar a nada ni a nadie,
Uno agradece.
Pero todos los días es levantarse y enfrentar.

Enfrentar significa también evadir.
Decirse que no se puede parar.
Porque si paramos.
Morimos.
Y no queremos morir.
O al menos yo no.

Hasta cuando
Todos los días
Es levantarse
Y enfrentar.


Vaya a saber uno

Yo creo que uno tiene que ir preguntándose cómo está sintiendo la vida y también preguntarle al resto. Y las demás cosas no las cacho, porque me he sentido igual de vivo en medio del vértigo como en días de tranquilidad.

Vaya a saber uno.

martes, 16 de septiembre de 2014

Bondad


- Yo sí que soy buena
- Ya
- Trabajo en este empleo público pudiendo estar ganando más plata en otro lado
- Ya
- Me pagan bien, claro; pero podría estar mejor todavía
- Ya
- Cuando comencé ganaba lo mismo que ganaba mi nana
- Ya
- Me quedaba nada del sueldo porque se lo pagaba a ella
- Ya
- Mi marido ponía el resto para que podamos vivir, claro
- Ya
- No creas que venimos de buena situación. Nosotros empezamos de abajo. Todo esto que ves es fruto de esfuerzo de una vida completa
- Ya
- Yo sí que soy buena, y parece que no me estás reconociendo lo buena que soy
- Sí, sí, claro: sólo que no veo el punto todavía

domingo, 17 de agosto de 2014

Without You


Me acuerdo cuando escribía esta columna en medio de la desesperación. Me acuerdo cuando pensaba que, a pesar de mis intentos, nada valdría la pena. Anhelaba tanto el rato en que uno podría dormir y despertar en paz, sin las angustias de saberse vivo. Idealicé las posibilidades de alcanzar cosas desde las relaciones entre personas. No sólo entre una pareja. Pensé que yo haría la diferencia como profesor, como trabajador, como amigo, como estudiante, como hijo, como hermano, como amante, como un hábil constructor que se aprende todas las teorías y sus mecanismos para hacerlas funcionar a la perfección. Qué ilusión. Qué histeria. 

Comprender que no haré la diferencia, que no salvaré el mundo, ni al mundo de mí mismo, ha hecho todo de nuevo. Aceptar que como seres humanos nos vamos a auto-sabotear no queriendo hacerlo. Que vamos a decir las palabras o a hacer los hechos que nos alejarán de nuestros proyectos soñados, y que sucederán como en una cámara lenta, como en una abstracción de nosotros mismos. Que los niños en las escuelas desertarán, que caerás las bombas en Gaza, que no tendré los hijos a tiempo para mis padres, que no lograré acertar a todas las formas que el amor de mí exija. Que cuando falle, querré enmendar en el mismo minuto todo, pero que ya no habrá vuelta atrás. Esa aceptación cruenta de la vida, nos deja abandonados en la desesperación del ser que busca ser eso que no puede. En la angustia de ser nosotros mismos.

En este escenario me moví durante mucho tiempo. No sé si durante demasiado tiempo, pero sí durante mucho. Aceptando una a una las imposibilidades. Viviendo por inercia. Haciendo porque sí, porque buscaba al menos que fuera entretenido. La histeria se había apoderado de mí y hacía de cada situación posible, un momento de enajenación, un experimento donde encontrar información de cómo vive el resto, de cómo lo enfrenta, de dónde encuentran fuerzas para avanzar. La respuesta era tan obvia, pero tan escondida, que hoy me muero de risa. 

La capacidad de querer intentarlo, al menos porque en ese intento existen suficientes momentos de alegría que minimizan a residuos las penas por haber fallado, era toda la respuesta.

Eddie Vedder canta Without You, pero no sé si se refiere a una pareja. Yo quiero pensar que hablar de todos nosotros y de todas nosotras. O de todo, finalmente.

Ahí se ven. Yo ando intentando, fallando, pero intentando. No cambiaré el mundo. No tengo idea si alguien lo hará. Pero, por cualquier cosa, ya saben dónde nos podemos encontrar. Bastaba con mirar aquí y ahora.



Todo el mundo tiene que aprender alguna vez



Cambia tu corazón, mira a tu alrededor. 
Cambia tu corazón, te sorprenderás.
Y necesito tu amor, como la luz del Sol. 
Todo el mundo tiene que aprender alguna vez. 
Todo el mundo tiene que aprender alguna vez. 
Todo el mundo tiene que aprender alguna vez

Frase final de la película El Eterno Resplandor de una Mente sin recuerdos. 

¿Qué es la vida?


Francisco Varela, neurobiólogo, estudiante de Humberto Maturana, comparte su experiencia desde la ciencia y la consciencia del ser desde el amor y las relaciones que establecemos con el medio. Me parece una postura hermosa, humana y esperanzadora en el camino para encontrar alguna forma de paz. 

Se lo dejo para que ojalá puedan echarle un ojito. Abrazos.

Hasta pronto



Nos conocimos hace más de un año y medio sacando fotos en Angelmó, pero fue hace más o menos un año que ella me invitó a su casa para unas cervezas y terminé no yéndome más. Claro, hasta ahora.

No puedo decir nada malo de ella. No puedo decir que me aburrí, que quería virarme qué rato, que no me gustaba, que no era feliz a su lado. Nada de eso. Creo que nunca había encontrado tanta ternura y comprensión en una mujer como pareja como con ella. La vida era simple. Desde despertar y hacer lo que hubiera que hacer, hasta dormirnos abrazados, ella a mí o yo a ella, como fuera. Pero todo se fue a la mierda. Y se fue a la mierda sin que, posiblemente ni ella ni yo, supiéramos detener la despedida.

Se había titulado después de que peleara un año y tanto por hacerlo. Lo logró. Se sacó un siete. Compartimos fotos de eso. Estábamos tan contentos. Nos fuimos a Chiloé porque siempre habíamos querido hacerlo y el viaje fue maravilloso. Nos sacamos fotos en cuanto arcoiris fuimos encontrando. Se hicieron amigas con mi abuela y aprendieron puntos con la lana, compartimos detrás de una estufa y todo era magníficamente feliz. Pero...

De tanta felicidad olvidó tomarse un par de pastillas y se descompensó químicamente. No tengo idea muy bien qué fue lo que pasó, porque nunca había estado tan cerca de alguien con pastillas para una depresión. Pero yo veía que siempre luchó, que enfrentó con tanto optimismo y fuerza como le iba alcanzando para estar bien. Por eso mismo, le bajé el perfil el primer día a lo que pasó. Debe ser algo químico nada más, le argumenté. Que estemos tranquilos y que todo iba a estar mejor. No le bajé el perfil porque haya pensado que era una estupidez, algo sin importancia, sino porque había visto todo el tiempo que llevaba ella intentando la vida, nosotros intentando compartir las vidas, que era tan injusto que todo se fuera por la borda y por algo tan ridículo. Digo: ¡se olvidó de tomarlas porque estaba demasiado feliz!

Desde allí todo se fue terminando. El primer día me dijo que mejor me fuera. Que no la estaba apoyando. Yo no entendía nada, pero preferí virarme. No la vi bien y parecía que mi sola presencia la molestaba. Ya estará mejor en unos días, pensé. Luego no nos vimos dos días y pasé a despedirme a su casa antes de volver a Santiago. Nos vimos y fue lindo. Estuvimos bien y no sabía que sería la última vez que la vería. Me contó que no le parecía tan buena idea que nos viniéramos a vivir juntxs a su vuelta a esta ciudad. Que prefería adaptarse un poco a vivir con las nuevas pastillas con su familia y la verdad, me pareció coherente. Como fuera que tenía que ser, estaría bien, en tanto ella también lo estuviera.

Se vino a Santiago para una hora al médico y estuvo cinco días. En cada uno de los días me contaba una excusa para no verme. Al tercer o cuarto día ya me desesperé. No entendía cómo alguien que estuvo tan bien conmigo hace menos de una semana, sacándonos fotos en una tarde perfecta de Chiloé, ahora no quisiera verme bajo ningún motivo. Le respondí cansado, aturdido. No sólo no estaba no entendiendo anda, sino que además, me había comenzado a cansar del nuevo escenario.

Finalmente me eliminó de todo. Me bloqueó. Como si yo fuera una suerte de enemigo o no sé. Se le metió en la cabeza que yo estaba tratando de hacerle daño. Me acusó de cosas que antes jamás me habría dicho. Eliminó a mis amigxs de su círculo, algunxs de sus amigxs ahora tienen malas opiniones de mí. Y yo, insisto, sigo sin entender nada.

Digo, si yo hubiera sido tan malo (como me ve ahora) no habríamos durado un año tan bien. No habríamos estado pensando en vivir juntos. No nos habríamos quedado juntos cada minutos que podíamos hacerlo cuando había tiempo. No habría ocurrido nada de lo lindo que fue vivir la vida con ella el tiempo que sucedió. Y, pucha, si yo hubiera visto que le hacía daño, me viro solo, poh. No espero que me pateen o que todo sucediera de esta forma tan extraña. (De hecho ni siquiera me patearon, me dejaron de hablar y de contestar todo de un minuto a otro. Me enteré que se terminó por amigxs que me contaron que ella lo había decidido así).

No quiero limpiar ni mi imagen ni mucho menos. No me gusta cuando se comienzan a contar historias para quedar de bueno y de cargarle la culpa al otro. No tengo idea bien qué pasó. Yo sigo pensando que fueron sus pastillas, la crisis que tuvo, y algún puñado de gente de mierda con la que conversó y que opinó desde su desaprobación. Al fin y al cabo, no soy el ejemplo de hueón que se queda callado cuando debe hacerlo para no incomodar egos ajenos. Pero bueno, así es la vida.

Oye, Ojalá estés bien. Yo no quiero contar ninguna historia triste de nosotros. Yo me quiero quedar con tu sonrisa. Con tus ojos hermosos cuando estábamos juntos. Con tus manitos haciéndome cariño en mi barba. Conmigo muriéndome de amor cuando las distancias se borraban.

Eres una mujer pulenta. Si yo no era la persona pa hacernos un mundo fantástico estando juntxs, será otra, pero me quedo con todo el mejor recuerdo de lo que logramos hacer. No te quiero dar consejos porque sé que no opinas nada bueno de mí ahora, pero cuidado con la gente que anda al rededor. Hay mucho hueón proyectando sus propias malas historias, sus propias malas decisiones, a las vidas de uno. Yo no creo que mi vida sea la mejor vivida, pero intento de hacer lo que puedo desde mis propias experiencias y motivaciones. Nada más que eso. Jamás querría hacerte daño y por lo mismo, quise contarte un poco lo que he estado viviendo.

Si la cagué en algo, perdona. Lo que haya sido. Todo esto va a pasar y ojalá podamos algún rato compartir la vida, desde el escenario que sea, con toda la paz del mundo que ambos buscamos siempre.

Hasta pronto, Lanita.

PD: No voy a aceptar que ningún culiao se venga a meter en mis relaciones porque las relaciones se hacen de a dos y si uno se sentara a escuchar las opiniones del resto, se quedaría encerrado en la casa por miedo a cagarla. En la vida uno va a cagarla. Y cuando crea que aprendió, volverá y la cagará otra vez. Así es la vida. Pero siempre, en medio de todas las cagadas, queda la oportunidad de volver a intentarlo. Esa hueá se llama amor y la gente que vive pegá tirando mierda a lo que no es suyo, no entiende todavía de qué se trata. Eso.

domingo, 3 de agosto de 2014

Cuico culiao indecente de mierda



Ayer fui a ver a un par de amigos a un barrio "medianamente cuico" de Santiago. Eran como las ocho de la noche y mientras me acercaba a la casa donde tenía que llegar, miraba las casas tan lindas que eran y tan metidas debajo de cercos eléctricos y grandes rejas. La desconfianza nos tiene cagaos, pensaba.

Cuando llego a la casa de mis amigos, lo llamo para que me abran, pero se tardó unos 3 minutos porque no encontraban la llave. Mientras esperaba, agarro el celular y le saco una foto al cemento. Una hueá "artishticash" como la que me gusta fotear. Le iba a poner el título a la foto para tirarla a tuiter/feisbuk cuando un hueón de unos 40 años, se me acerca y me increpa: "quién eres tú y qué haces parado en mi barrio", me dice.

De ahí en adelante, no sólo me trató de roto de mierda, sino que además me dijo que yo era de los tipos que anda poniendo bombas y que "nos tenían identificados por la pinta".

La verdad es que no podía creer lo que estaba pasando. Naturalmente me lo empapelé a chuchás y le dije que él se creía mejor persona que yo por vivir en un barrio con casas grandes y lindas, pero que en el fondo, él era un indecente y paranoico culiao. Le dije que apague la tele y que se deje de creer en hueás. Y que estoy parado donde se me pare el culo simplemente porque sí.

Finalmente y tras ofrecerme combos (a media cuadra, desde la puerta de su casa), cachó que estaba esperando a alguien y se entró.

Hueón indecente de mierda. Si no me hubiera parado desde la dignidad de mi persona, me hubiera acusado de quizá qué mierda, y hasta me hubiera echao los pacos.

Le agregué en medio del puterío a grito pelao para que lo escucharan los "decentes del barrio": Trabajo de profesor y lucho para que mierdas como vos dejen de existir.

Gente loca de mierda, hueón oh.




jueves, 17 de julio de 2014

Discursos de mierda

¡Cómo le van a dar pastillas pa' no quedar embarazadas a niñitas! 
¡Cómo van a querer que los pobres/flojos/tiñosos estudien con nuestros críos en nuestros colegios pagados! 
¡Cómo una mujer que culea a destajo va a poder abortar más encima! 
¡Cómo los homosexuales poco hombres van a ser padres! 

Esta es la oratoria argumentativa del chileno promedio. Y no de gente que no ha sido educada, ¿eh? Todo lo contrario. Un arribismo moral heredado de la Iglesia, de la escuela y sus discursos conservadores, de los medios de comunicación hipócritas mostrando a la mujer como un artefacto que va adherido a un culo y un par de tetas, y de una sociedad que no pretende modificar sus relatos colectivos, porque los actuales relatos, le acomodan, le hacen sentir superiores moralmente, les validan a pesar de sentirse gente que no vale nada.

Trágico.

martes, 20 de mayo de 2014

Selección y Apartheid

Yo sé que tanta publicidad de que el emprendimiento y que la superación y que aprovechar las oportunidades tiene bastante amoldado el imaginario colectivo de este país, pero necesito detenerme un rato en la idea de que seleccionar estudiantes nos hace bien.

Chile ostenta el título de ser el único país donde el Estado no le pasa plata a las escuelas/liceos/colegios/universidades para hacerse cargo de la educación de lxs chicxs que la necesitan. No. En Chile tuvieron la brillante idea de someter esta demanda por un DERECHO a las leyes del Mercado. Acá se asigna dinero a lxs estudiantes y ellxs son quienes eligen el lugar donde estudiar. Esto provoca que el recinto educativo ya no tenga cupos asignados para educar estudiantes, sino que deben captarlxs, atraparlxs bajo las leyes de la oferta/demanda. Esta idea de la Concertación nace post-Dictadura y planteaba inyectar recursos privados (de las familias) al financiamiento, previendo que si alguien quería hacerse cargo de la tarea de educar, debía brindar mejores condiciones que un otro semejante, a modo de llenar sus aulas bajo el emblema de más calidad. La idea no resultaba tan absurda, asumámoslo, pero entonces, ¿qué pasó?

La selección. Sí: una escuela se decía mejor que otra si obtenía mejores resultados en las pruebas de medición estandarizadas. Claro, hablo de SIMCE y PSU. El resto era obvio, pero no se pensó en ello: ¿Cómo obtengo mejores resultados? Pues claro: seleccionando a lxs estudiantes que ingresan, dejando a un lado a lxs que no faciliten avanzar al ritmo que se deseara. Pero, a esto se le agregó también otro tipo de selección, más oscura todavía: la socio-económica. Hoy en día lxs apoderadxs reconocen abiertamente que antes de los resultados académicos que tiene un colegio se piensa en "la seguridad". Y detrás de ese concepto se esconde definitivamente el del clasismo: seguridad es que mi hijo decente no se junte con otro hijo indecente, para que no se le vayan a pegar las malas costumbres. Así, una familia no-pobre decide pagar una módica suma de dinero para que el que no la puede pagar, no ingrese y así garantizamos "la seguridad" de que no terminará fumando pitos o bebiendo copetes lijas en un parque después de clases.

Más oscuro todavía resulta el hecho de que en las élites, el filtro sea definitivamente el dinero. Si no tienes los 3 palos para pagar la incorporación al colegio particular pagado, ni las 500 lucas para pagar la mensualidad, quedaste fuera. Allá, más que por un tipo de educación, se paga por un tipo de roce social. Uno que asegure que el crío estará con críos de lucas. ¿Entrar a la U? ¿Salir de ella? No son temas. Se da por asumido, y si falla, bueno siempre queda la empresa del papito para administrarla.

Apartheid. Eso provoca la selección. Que los que tienen lucas con los que tienen lucas. Que los que quieren entrar a la U con los que quieren entrar a la U. Que los que son decentes con los que son decentes. Y que los marginados de todas esas selecciones, con los marginados de esas selecciones.

¿Todavía no ve lo terrible? No se extrañe: la cantidad de televisión y huevadas que traga a diario seguro no se lo permite.

¿Por qué seleccionar? ¿Sabía que hasta sexto básico no es permitida ningún tipo de selección en colegios con aporte del Estado? ¿No se lo cree? ¡Pero claro! ¡Si seguramente conoce a más de un amigo que contó que le hicieron el examen psicológico a la cría para entrar a kinder! ¡A kinder!

La educación hoy es una empresa de manufactura. ¿Sabe lo que sucede en la línea de proceso? Si un producto no se ajusta a la norma de calidad es quitado. Se deshecha. ¿Nunca pensó en que al crío lo tratan como a un producto de manufactura? ¿Qué sentiría si lleva al crío a un examen y no lo pasa? ¿Que parió un crío pifeado? ¿Eso lo deja tranquilo? ¿Le va a meter una pastillita para que se amolde a la norma de calidad? Ufff...

Las personas NO SOMOS productos de manufactura, porque a las personas nos parieron así: unos más rápidos en matemáticas, otros en imaginar un cuadro, otros en tirar rimas, otros en contar cuentos, otros en divagar, otros en ordenar los desórdenes, otros en ser fuertes y otros en irnos permanentemente a la mierda. De esos elementos estamos constituídos todxs y esa diversidad es la que hace rica y particular a una sociedad que los incluye a todos.

Al menos en el papel, todxs los ciudadanxs tenemos igualdad de derechos. Y de DERECHOS significa que no de oportunidades. Que la educación no es una oportunidad. Es un derecho. Y en tanto derecho, se me debe garantizar que puede avanzar al mismo ritmo que cualquiera otro en tanto se trate dignamente en consideración a mis gustos, creencias, habilidades, capacidades e individualidades. Acá no es que si no aprendo tan rápido como aquél me quedo rezagado. Acá no es que si no me ajusto a la norma me tiran al tacho de los no-aptos. Deje de comprar el discurso del esfuerzo, porque el esfuerzo lo tenemos todos. Nos esforzamos por las cosas que creemos válidas. Y hasta ahora ha sido tan negativo el impacto de la selección en familias de este adoctrinado país que los que nos sacan de la línea, NATURALMENTE, asumimos que ESA educación es inválida. Ergo, ¿por qué esforzarme por entrar o mantenerme en ella?

El problema es de fondo. Muy de fondo. Pero quitar la selección A CUALQUIER ESCALA, es, definitivamente, un buen comienzo.

No se deprima y comience a asumir que la platita que estaba invirtiendo en educación algún día, o al menos en un país decente, no debería servirle para juntar a su crío con los que usted considera decentes. El mundo está plagado de decentes e indecentes, y si no quiere juntarlos para que se conozcan, se re-conozcan, para que solidaricen entre ellos, después no reclame porque camina con miedo por la calle.

domingo, 4 de mayo de 2014

Detachment


Cuesta encontrar una película que mezcle visiones acerca de ciertos temas y que no caiga en ese finalfeliz que se espera. Detachment (Indiferencia) es una de ellas. Manifiesta la expresión más profunda de la labor pedagógica dentro de un aula. De sus posibilidades y de sus desesperanzas. Entrega la visión dramática de un profesor que comprende el rollo que hay en escoger la docencia, vomitando escena tras escena la vida, sin maquillajes.

La dejo acá (torrent) por si alguien se anima.


domingo, 2 de marzo de 2014

Calientes e irresponsables

¿Por qué lxs chicxs más pobres tienen índices de natalidad más altos que ustedes? fue la pregunta con la que comencé la clase días atrás en un segundo medio de un colegio católico. Hubo intención de contestar de inmediato así que moderé las interacciones pidiendo que levanten la mano para que todxs escuchemos y podamos desarrollar los puntos.

La primera opinión vino de un varón: "porque son más calientes e irresponsables". ¿En qué sentido calientes?, le pregunto. Tú a tus 15 ¿no sientes atracción sexual, deseo, ganas, o como quieras llamarlo por alguna compañera o compañero? "Sí", responde, "...pero no ando tirando por ahí como ellxs". ¿Y por qué no?, pregunto de nuevo; si pudieras concretar todas las veces las ganas que tienes con alguien, ¿no lo harías? ¿Qué te detiene?

En un primer desarrollo pareciera que la calentura que tenían chicxs más pobres no era única en ellxs, sino que trascendía también a lxs mismxs integrantes del curso con quién dialogaba. ¿Qué limitaba a ellxs de entregarse al natural impulso sexual que les nacía?: sí, los discursos adquiridos en los relatos familiares, escolares, etc. Relatos más conservadores, católicos. Desarrollamos este punto y quedó demostrado que pareciera que no hay más o menos calentura por segmentos sociales. Pasamos al punto de la responsabilidad entonces.

¿En qué sentido se es menos responsable por tener un crío en la adolescencia como en el caso de los chicxs más pobres?, continué. "Irresponsables, poh profe: no piensan en surgir, en ir a la universidad. Se llenan de hijxs y así nunca van a lograr nada". Yo fui pobre y además he hecho clases en liceos con chicxs que viven en contextos de pobreza. Cuando uno es pobre, en general no posee la estructura familiar ni la protección en esa estructura familiar que ustedes tienen. Me explico: al rededor de la mitad del curso vivía sólo con la mamá o sólo con el papá, y la otra mitad o vivía con tíos y tías o con abuelxs (como era mi caso). Los papás, tíxs o abuelxs rara vez superaron el octavo básico de formación escolar y para uno terminar la sola enseñanza media era un avance. Mucho más si se lograba cerrar el ciclo con un cartón de técnico para conseguir pega sin tener que pasar cesante por meses. Lo que quiero decir es que las metas que ustedes poseen son muy distintas de las que un chicx pobre a su misma edad tiene. ¿La universidad? A la universidad va la gente educada. La gente que tiene plata. La gente inteligente, incluso. Uno como pobre no va a andar poniéndose metas que no puede alcanzar.

Ahora bien, un crío a los 15 años no viene a imposibilitar mucho la vida cuando se es pobre. De hecho, muchas veces, todo lo contrario. Una niña que no cuenta con la protección y la validación personal desde la familia y el medio en el que se desarrolla, ve en un crío a un elemento de validación. Ya no es una cabra sola sin afecto de quienes están a su lado, no. Con un crío ella se convierte en madre y como madre dentro de esta cultura machista y sin muchos medios para alcanzar las metas de éxito que la sociedad propone y sostiene, ella puede sentirse más válida. Ahora tiene a un crío que podrá ver crecer, que podrá alimentar, que podrá sentir como suyo, como propio. Podrá obtener de ese crío la incondicionalidad que no ha encontrado en sus pares. Además, sin las metas académicas que poseen ustedes, ella no se coarta mucho más que la posibilidad de encontrar un trabajo y además ejercer la maternidad de manera responsable, o quizá sí, pero no tiene forma de verlo. Entonces, el grado de irresponsabilidad que ven ustedes en tener un crío para un chicx pobre, no es tal en cuando efectivamente se vive, se nace y se crece en un contexto de pobreza.

Para aclarar aún más la idea pensemos en una chica de clase alta. Una chica que nació rica. Una chica que desde kinder o antes ha visto en su educación una inversión a largo plazo. Una chica que no tiene otra posibilidad ni elección en la vida que ser una profesional y que además sea exitosa en ello. ¿Cuántas chicas de colegios ricos de élite quedan embarazadas? ¿Parece que ninguna cierto? ¿Serán menos calientes? ¿Más responsables que ustedes? No. Los discursos que ella ha venido escuchando desde pequeña no consideran a la maternidad antes de lograr sus objetivos. Si un día cualquiera juntáramos a los padres de esa chica con los padres de ustedes, existiría un desacuerdo, incluso un fuerte desacuerdo. ¿Se imaginan a sus padres siendo interpelados por los padres de la chica recriminándoles que por qué lo tienen en un colegio como este donde no le aseguran que logrará un gran puntaje para entrar directamente a una carrera de élite en una universidad de élite? 

Así la maternidad en para una chica que nació rica no existe. Por lo tanto hará todo lo posible para que ello no ocurra, desde protección anticonceptiva hasta un aborto que nadie nunca sabrá. En cambio, ustedes utilizarán métodos anticonceptivos, pero si llegaran a fallar tendrán el hijo, porque tampoco es tan terrible poder estudiar con un hijo. Hay gente que lo logra. El aborto rara vez podría estar considerado. Finalmente, para una chica pobre, la maternidad no coarta los planes académicos porque no existen tales planes en ese segmento social, y todo lo contrario, podría incluso entregar elementos de validación.

Clase realizada en un colegio católico de segmento medio con una mensualidad de 55mil pesos y con una tasa de maternidad baja, pero no inexistente.


sábado, 25 de enero de 2014

Invitación

¿Mi especialidad? Hablar huevadas. Pero huevadas sin filtro. Porque las policías del pensa-miento me aburren. Me aburre toda esa posibilidad compuesta de hablar cosas compuestas, decentes, contextualizadas, mentirosas, lateras, aburridas, poco-humanas. Me gusta en cambio arrancar los filtros. Me gustan las conversaciones ebrios, volaos, con menos filtros todavía, no porque a mí se me caigan, sino porque el resto justifica las palabras desnudas por la pérdida de juicio. No pierdo el juicio. No tomo valor por más alcohol en la sangre, ni humos en la mente. El espíritu siembre busca liberarse. Sino qué. ¿Construimos momentos a medias? ¿Acicalándonos las existencias? No lo creo. Ni lo deseo.

El alma desnuda, sin las construcciones morales, late abierta, como una herida sin costras, sin parches, con la sangre pasando, pudiendo verse. Porque la vida sucede mejor así. Sabiéndose viva. De otro modo se pudre, o se apuna.

No hace falta refugiarse en libros. Tampoco en una expresión conceptual. Pa qué. Mejor hablar. Vomitar. O expresarse donde cada palabra suena como punzada. ¿Te has pasado a llevar la carne abierta? Es un dolor agudo, insoportable en un comienzo. Como quemando. Pero después se maneja. Luego hasta disfrutas. La carne abierta pide oxigenarse. Es que sino, repito, uno se muere antes de que lo entierren.

Te invito, amigo, te invito, amiga, a echar abajo los filtros de los cobardes y a revolvernos las heridas, las dudas, las preguntassinrespuestas, mira que uno no sabe cuándo, ni dónde, se esconden las ideas que nos explican mejor, más. Y qué belleza es caminar sabiéndote más, porque lo que no conocemos, no lo poseemos.

Aguante.

lunes, 6 de enero de 2014

La angustia

Arrojados en el mundo, que es nuestro espacio y posibilidad de realización, nuestra existencia, como preocupación surgida de la angustia, se ve proyectada a un mundo en el que tenemos que ser a nuestro pesar, dado que provenimos de la nada y nos realizamos como proyecto que se encamina hacia la muerte, da tal modo que la angustia es constitutiva del ser ahí como condición de ser caído.

Heidegger