Tal cual un átomo fue parido con bruta energía,
a algunos nos vomitaron sin el sentido en las venas.
Nos dijeron: ve, anda, transita hasta donde puedas.
Nadie te obliga a terminar nada, porque nada hay.
No hay. Insisto en esto. Porque si algo hubiera, sería.
La notas de una guitarra o el sonido de esa voz, podrían lograr algo.
Pero nada hay. Los sonidos acompañan, pero no contienen.
La sangre me fluye como agua. No lleva nada. Nada contiene.
¿A quién puedo culpar?
Yo no pedí estar acá.
No quiero tus colores ni tus formas. Ellas sólo me adormecen.
Si alguna mierda me vale tener, es sentir el sinsentido.
Palpitándome las sienes.
Doliéndome la existencia.
Arrancándome la salud, las ganas.
La insoportable levedad del ser sin ser; sin sentido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario