¡Cómo le van a dar pastillas pa' no quedar embarazadas a niñitas!
¡Cómo van a querer que los pobres/flojos/tiñosos estudien con nuestros críos en nuestros colegios pagados!
¡Cómo una mujer que culea a destajo va a poder abortar más encima!
¡Cómo los homosexuales poco hombres van a ser padres!
Esta es la oratoria argumentativa del chileno promedio. Y no de gente que no ha sido educada, ¿eh? Todo lo contrario. Un arribismo moral heredado de la Iglesia, de la escuela y sus discursos conservadores, de los medios de comunicación hipócritas mostrando a la mujer como un artefacto que va adherido a un culo y un par de tetas, y de una sociedad que no pretende modificar sus relatos colectivos, porque los actuales relatos, le acomodan, le hacen sentir superiores moralmente, les validan a pesar de sentirse gente que no vale nada.
Trágico.
No hay comentarios:
Publicar un comentario