Pero a veces, hay días, donde uno se levanta, y no hubo que enfrentar a nada ni a nadie.
Y agradece.
Pero todos los días es levantarse y enfrentar.
La pieza sola.
El piso 28.
No hay ni madera.
Hay aire.
Un vacío.
Todos los días es levantarse y enfrentar.
Y cuando llegan esos días donde no hubo que enfrentar a nada ni a nadie,
Uno agradece.
Pero todos los días es levantarse y enfrentar.
Enfrentar significa también evadir.
Decirse que no se puede parar.
Porque si paramos.
Morimos.
Y no queremos morir.
O al menos yo no.
Hasta cuando
Todos los días
Es levantarse
Y enfrentar.
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