domingo, 22 de julio de 2018

Pasturri reflexiva

Me metí a un taller de escritura hace tres meses justos. Eran doce sesiones, pero en la novena me quedé pegao. Me dieron una tarea donde tenía que dar a conocer las motivaciones que tenía para escribir algo. Resulta que me largué a escribir un montón de cosas sobre mi vida y luego las leí y me atrapé. Estoy justo ahora atrapado en todas las cosas que debería hacer. Digamos que activé el piloto automático, otra vez, y me largué a consumir días con hartas series, mariguana y alcohol. Me compré hasta un par de pesas que no han funcionado mucho.

Han venido muchos amigos a verme (cuestión que agradezco siempre), y con ellos trato de desenmarañar estos asuntos de la existencia, comparando experiencias y sacando conclusiones. Me cabrea tanto todo esto, porque me siento expectante de algo que ni siquiera sé qué es. Y me da paja porque no quiero ponerme a revisar mis quehaceres, porque los quehaceres están bien. No es algo que uno se ponga a hacer lo que lo va a tranquilizar. No es algo que yo quiera hacer lo que me va a tranquilizar. ¡Ni alguien! 

Me siento tan envenao con mi último quiebre amoroso. Me siento estafado. He intentado de mantenerme con la cabeza lejos de todo análisis, porque ponerse a revolver la mierdita no va a traer nada mejor que más mierdita, pero me siento estadado y ni siquiera sé por qué si fue mi decisión en todo momento. Ayer mismo se cumplieron tres meses desde que decidimos alejarnos (desde que se lo propuse como solución a mi neurosis y ella aceptó) y he avanzado caleta, pero aún no lo suelto. Ni siquiera he sabido algo de ella, y tampoco me imagino en qué pudiera estar. Ojalá me tranquilizara definitivamente con este término y pudiera poner la cabeza en otra parte. 

Cuando la conocí a ella, tres años atrás, estaba en esta misma situación de mierda. Siento que me pegó demasiado fuerte el vacío existencial. Que se me vació la vida o algo así cuando dejé de creer en dios. Y que, con suerte, lo he llenado con dos pololas que he tenido después de ese dos mil diez. Pienso que ese vacío de mierda se llama quiero-nanai-y-sentirme-deseado-por-alguien-que-yo-quiera. Algo ineludible, hasta donde hemos concluído con los cabros. Y en esta parte todo es demasiado chistoso, porque mis guachitos me envidian que yo esté solo. Que tenga una pega donde me sobre más de la mitad del sueldo todos los meses. Que no tenga hijos que me aten a una mina que no quiero tanto. Que esto, aquello y lo otro. Pero, aparte de eso, aparte de la mina, qué cosa uno se supone que quiere hacer tanto cuando se está (¿queda?) solo. ¡Salir arrancando! 

He tenido, sumando y restando(?), quince años de pololeos y amoríos; quince años de relaciones a distancia. Todos a distancia. Como si hubiera una parte de mi cerebro, de mi espiritualidad, que se resistió (¿resiste?) siempre a estar con alguien de cerca. Ella lo detectó y me pidió que me vaya a vivir a su lado para continuar. Y no lo hice. No encontré suficientes ¿garantías? para hacerlo. Y si volviera el tiempo atrás, nuevamente no lo haría, porque algo se rompe cuando lo pienso. Algo se quiebra dentro de mí y estalla. Siento que le exijo el sentido de la existencia a una relación, y siento junto con eso, que el día del pico lo voy a conseguir así.

Y en estos asuntos, lo que sí me gusta, es que nadie puede venir tan claro a contarte cómo funcionan las cosas. Digo, francamente, qué van a contar. ¿Que consiguiéndose dos minas caseritas era? ¿O que plantándose un crío y haciéndose cargo con la mujer, tabai? ¿O que pensar una vida ¿simplemente? solo era el resumen de todo? Ninguna, pos, papi. Si, número uno, yo no soy ninguna de las otras experiencias, y dos, así como las cuentan, digo, ya, oook.

Igual, un par de gentes, me han dicho que nunca me he enamorado realmente. Barza, también, po. Que se vayan a escuchar Haddaway los cochinos culiaos. Sí me he enamorado, lo que no he hecho es abandonar la neurosis existenciaria. Y esas son dos cosas distintas. Lo peor de todo es que me vuelvo nihilista y mi corazón una cosa que NO practica, es el despojo. Por eso me lo engrupo con diversión, para que aparte de nihilista no se me vuelva depresivo. Porque ahí sí que la completo. Sí a la vida no al nihilismo, jjj. 

¿Voy a publicar esto?








1 comentario:

  1. lo chitoso de esta entrada es que justo cuando yo estaba escribiendo esta mierdita ella estaba arriba de la callampa del pico con otro weón <3

    viste que es divertida la vidark xd

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