Pués bien, conjunto de hueones, les aclaro: no soy de izquierda, porque considero mi libertad personal como algo valioso. Tan valioso que me deshice de religiones, dioses, grupos sociales, familiares y relaciones que atentaban contra la misma. No necesito partidos políticos para validarme. Me basta con ser persona. No necesito pergaminos hueones para considerarme parte de la humanidad, ni tampoco deseo abastecerme de títulos ridículos para valerme y validarme en el grupo de habitantes que poblamos el planeta.
Lucho por la educación libertaria. Y tanto creo en ella que estoy decidido a gastarme la vida comunicándola. Trato siempre de ir a los fondos de los asuntos. No siempre lo logro porque no poseo ni academia ni experiencia. Tengo 28 años y me equivoco. NO obstante, en la medida de lo posible intento informarme y plantearme como un individuo que piensa. Por lo tanto: cuando usted cree que soy inconsecuente por pedir mejoras en el sueldo mínimo, o políticas que busquen caminos para que todo individuo alcance dignidad, mientras viajo de vacaciones, o me compro un celular con internet, entonces puedo advertir que usted todavía no ha entendido nada.
Pregunto, muy en serio: ¿cuál es la propuesta de quiénes desparraman esa crítica contra mi? ¡Ya sé!: que venda todo lo que tenga, que me vaya a vivir en una familia muy pobre (aumentando la pobreza de ellos mismos al integrar una boca más) y a esperar que el tirano que gobierna el sistema caiga un día en sí mismo y por fin se digne a distribuir los recursos de manera justa. Sólo de ese modo estaría siendo un tipo consecuente. No hueviemos.
Por cierto: que yo putee, reclame, alegue y utilice hábilmente groserías no implica que sea peor que usted. Si no le agrada, pase. Pero no joda por tan poco y dispare algo que valga la pena.
Gracias.
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