sábado, 16 de marzo de 2013

Flaites y Progres


No me impresiona ya, pero considero necesario comentarlo. Pareciera que cada ciudadano de esta franja de tierra desea desmarcarse del otro con el fin de sentirse más. La explicación es obvia, si consideramos el nivel de individualismo que heredamos de la dictadura. Se busca ser más  que el otro y en ese afán se echa mano a lo que sea para conseguirlo.
Tuvimos hace poco, toda una semana de festival de Viña. Todo un país enterado –directa o indirectamente- de lo que ocurría en el certamen televisivo  de música, televisión, moda y vainas afines más importantes de nuestro país. Yo lo seguí desde mi cuenta de twitter y observé desde ahí el circo romano.
Entiendo que ahora clasifican a los artistas por noche, según el público que podría asistir. Noches de pelolais,  de flaites, de comunachos, entre otras etiquetas que pude apreciar. Incluso dentro de una misma noche, según el artista que iba saliendo, los grupos se arrinconaban en sectores. (Destaco la salida de 31minutos en donde al parecer el 99% estuvo disfrutando. Bien por ellos)
A mí me costaría identificar en Chile a los grupos que lo conforman. Ricos y pobres podría ser la más clara, pero no lo es. Hay pobres arribistas y ricos abajistas. Ya ahí tenemos cuatro grupos de una. Pero la gran masa,  sin duda, la encontramos en la manoseada clase media.  
Me encanta ver en la clase media a los que odian a los ricos por la cantidad de dinero que tienen, pero me surgen dudas cuando los tengo más  cerca. ¿Qué odian? ¿Su dinero? ¿Su buena vida? ¿Su indiferencia? ¿O no poder ser como ellos? Los progresistas (Pros) son una clara expresión de éstos últimos. El Pro reclama contra la injusticia social. No le gusta la mala distribución del ingreso  porque dice que no les alcanza, que trabajan como negros pero que no lograrán nunca el estatus (no la dignidad, ojo) que el rico tiene y se enlista en luchas sociales. Cita a Marx, se emociona con Guevara, alucina con Violeta o Víctor, llora con Allende. Todo un ejemplo de revolucionario… pero. ..
Les tocó el show a los grupos de reggeatón y bachata y salió la otra parte de nuestro ejemplo de revolucionario. Burlas y flaiteos llovieron. Seguramente son los mismos que gritan contra loscabeza de sopaipas en las protestas. Los que quieren una marcha con gente educadita, con el pañuelito revolucionario bien a la vista, ojalá con algún distintivo rojinegro, o alguna de esas cositas que los hacen putear a pacos con el pechito en alto y la manito alzada. Ellos, los mismos que odian al rico, tampoco  gustan del flaite. Usan  excusas como que ser pobre no tiene por qué ser sinónimo de flaite. Luego viene el discurso autorreferente del papá que era chofer y la mamá que era nana y que igual salieron adelante. Que nunca necesitaron robar nada. Que esto y que lo otro. Inculeables.
Qué decir cuando la animadora del festival habló sin manejar bien el inglés con Elton John. Se tapaban la cara de avergonzados. Los mismos que dan discursos de Latinoamérica unida y todas esas linduras.
Cuando veo a estos progresistas y escucho sus discursos de integración y blablablá, me da la idea de que realmente no quieren igualdad social. Ellos quieren tener las comodidades del rico. Pero como el flaite seguirá molestándoles con su expresión flaite, ropa flaite, canciones flaites, modismos flaites, cejas flaites, y todas esas flaitesas que ellos odian tanto, pedirán también educación para los flaites, pero no porque los quieran ver  vivir dignamente, sino porque les molesta que no sean tan educaditos como ellos.
Si el pobre no fuera flaite (cuando quiere serlo) y  si no hubiera delincuencia (de la que se condena socialmente, porque la delincuencia de los barrios altos: cheques protestados, drogas de colores, evasión de impuestos, etc. no se condena con la misma fuerza. Es cosa de prender la tele), entonces no habría problemas con los pobres. Posiblemente se les iría a construir casitas una vez al año y se le recolectarían juguetes para las navidades.
¿Qué pasa, joven, jovencita? ¿Por qué no le gusta lo que es? ¿Sabe lo que es? ¿No sabe que es un ser humano igual de válido que cualquiera? ¿Es por eso que quiere desmarcarse? No importa, no lo culpo. No es tan simple saberse humano cuando se tienen tantas etiquetitas en contra que no le hacen sentir cómodo.
Pa terminar le comento una cosita: he hecho clases a flaites (como socialmente les llamamos) y son personas. Sí: hueones bacanes y hueones pencas. No son más humanos que un cuico cuando se quita la etiqueta de cuico. Ni menos humano que usted, cuando se quita la etiqueta de revolucionario.
Cariños. 

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