jueves, 5 de marzo de 2015
Les cuento
Desde el martes 13 de enero de este 2015 estoy de vacaciones. Es fantástico vivir días sin que importe el mañana más inmediato. Sin que el corazón ande ahueonao deseando amores románticos y con todo el tiempo del mundo para hacer lo que se ponga en frente.
He paseado, comido, dormido, quemado, fumado, bebido, fotografeado, conversado, invitado y creo que -salvo un fantástico aprendizaje neurótico de tres o cuatro días en la mitad- todo el tiempo ha sido un relajo.
Que me la chupe el trabajo con horarios. Me busqué una ocupación que me regala mucho tiempo y además me da platita por un mes. Aún me queda dinero y -en la medida de lo posible- seguiré disfrutando la belleza del descanso: a mis treinta años, con todas las energías del universo... para mí.
Besos.
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